Siempre he creído en la Inspiración que prende el fuego del corazón y se manifiesta en un hormigueo, un escalofrío que recorre tu cuerpo... un estado de gozo, de profunda brillantez, un momento sin tiempo, un silencio que conmueve el Alma.

Mitología Irlandesa.

martes, noviembre 03, 2015

Un regalo no apreciado: La Soledad

Uno de los dichos más grandes de Lao Tse es:
"La compañía más hermosa es cuando puedes estar con alguien como si estuvieras solo".

Cuando puedes estar con alguien como si estuvieras solo; cuando te permite tanto silencio y tanta libertad que estás totalmente solo, al lado de otra persona. La presencia del otro no es un obstáculo. Su presencia, en realidad, aumenta tu soledad, enriquece tu soledad.

Hoy en día le tenemos tanto miedo a la soledad, sin darnos cuenta que es uno del regalos más grandes, poder estar con uno mismo y elegir en otras situaciones compartir con los demás. Es un regalo.

La Soledad de vez en cuando nos permite regresar a nosotros, a nuestro ser interior, a reconocernos, después de haber experimentado con los demás, a darnos cuenta que es nuestro y que es del otro, que nos gusta de nosotros y que podemos modificar o transformar, enriquecer nuestra experiencia; así regresar a la Soledad y reflexionar, acomodarnos, guardar silencio, tranquilizar un poco la mente; entre más nos encontramos con nuestra soledad, entre más nos acostumbramos a nuestro silencio, más frecuente serán los espacios de disfrutarte, de reconocer la tranquilidad de la mente, de aquietarla. En ese momento estamos listos para compartir con otros seres de esta creación, compañías realmente gratas y silenciosas, menos ruidosas; siempre dispuestas a fundirse con nosotros: como son los árboles, las plantas, los animales, seres amorosos, cálidos y silenciosos. Comenzará a llenarse tu vida de encuentros enriquecedores, podrás ver un aspecto de ti, que creías no existía, un gozo, una alegría sencilla y simple, profundamente simple. Profundamente tuya.


On Shanti!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada