lunes, abril 30, 2018
sábado, abril 28, 2018
El verdadero despertar: la Iluminación
"Un verdadero despertar se ha posesionado de la humanidad y el dolor del alumbramiento se manifiesta en multiples formas. Falsos profetas y dignatarios de un conocimiento metafisico de tercera categoria han querido aprovecharse de Ia coyuntura en Ia que vivimos y nos han confundido con su enfasis en los poderes y en las ganancias de un supuesto espiritualismo que, justamente, se ha denominado "materialismo espiritual".
El verdadero sentido de nuestro despertar no es ni Ia confusión o el dolor, sino probar el sabor de nuestra verdadera naturaleza; el sabor de Ia iluminación. A esta, los budistas tibetanos Ia llaman "La joya que satisface todos los deseos".
J. Grinberg.
El verdadero sentido de nuestro despertar no es ni Ia confusión o el dolor, sino probar el sabor de nuestra verdadera naturaleza; el sabor de Ia iluminación. A esta, los budistas tibetanos Ia llaman "La joya que satisface todos los deseos".
J. Grinberg.
martes, abril 24, 2018
Om Shanti radio (platica)
Buen Día !!! Hoy hablemos de la magia como sanación y transformación, cómo trabajar con nuestro guerrero y nuestra humanidad, manejar nuestra energía, ser canal, para ser mejores seres humanos. También con la magia podemos sanar muchas partes de nuestra vida en las que estamos atorados. Los esperamos con gusto en #omshantiradio y por Face Live 🙂
domingo, abril 15, 2018
Cuál es el alimento del alma y cada cuánto hay que darlo?
Todo el tiempo... Todo el tiempo tenemos que alimentar el alma, acercándonos cada vez más al creador, a través de la conexión con el prójimo.
La verdad y el mundo
La verdad se encuentra en la mentira revelada. La manipulación y la explotación acechan en la mentira oculta.
Si en el pasado el comportamiento externo difería del interno, hoy en día nos encontramos actuando de forma más directa y mordaz. Ahora le decimos la verdad en la cara a otra persona, de manera directa, brusca, honesta, incluso de forma grosera. Este comportamiento es más cercano a nuestra naturaleza pura y egoísta que se encuentra subyacente en cada una de nuestras motivaciones.
El mundo ha madurado y ya no puede tolerar la falsedad. Las formas políticamente correctas, así como la etiqueta y la caballerosidad, que buscan presentar una cubierta exterior respetuosa a nuestras verdaderas intenciones, se han vuelto anticuadas. Se han convertido en el hazmerreír de las comedias, y es la razón por la que diplomáticos asisten mucho menos que en el pasado a eventos formales. Los diplomáticos se han vuelto mucho más abiertos, agresivos y desvergonzados en su comportamiento. En términos mediáticos, las noticias falsas también han ayudado a exteriorizar un repudio generalizado hacia el engaño y el aprovechamiento.
La revelación de mentiras que vemos hoy en día es una señal de que el mundo está mudando de piel. Nos estamos desarrollando; y a través de una autoevaluación más fundamental y realista nos damos cuenta de que estamos bajo el control de nuestra naturaleza completamente egoísta. El ego nos estimula a involucrarnos en la búsqueda de autogratificación sin consideración por los demás. Por lo tanto el individuo que busca la verdad es aquel que toma conciencia de las mentiras que dirigen y orientan sus objetivos personales a costa de los demás.
Sin embargo, incluso después de descubrir que somos -por naturaleza- unos grandes mentirosos, ¿cómo esto puede ayudarme a formar nuevas y mejores relaciones? Nos ayuda al aclarar dónde debemos corregir la falla en nuestras relaciones actuales. Seremos capaces de aprender cómo reparar nuestras conexiones corruptas y restablecerlas de forma más sublime, en las que el apoyo, la consideración y la calidad estén en balance con las leyes integrales de la naturaleza.
M. Laitman
Si en el pasado el comportamiento externo difería del interno, hoy en día nos encontramos actuando de forma más directa y mordaz. Ahora le decimos la verdad en la cara a otra persona, de manera directa, brusca, honesta, incluso de forma grosera. Este comportamiento es más cercano a nuestra naturaleza pura y egoísta que se encuentra subyacente en cada una de nuestras motivaciones.
El mundo ha madurado y ya no puede tolerar la falsedad. Las formas políticamente correctas, así como la etiqueta y la caballerosidad, que buscan presentar una cubierta exterior respetuosa a nuestras verdaderas intenciones, se han vuelto anticuadas. Se han convertido en el hazmerreír de las comedias, y es la razón por la que diplomáticos asisten mucho menos que en el pasado a eventos formales. Los diplomáticos se han vuelto mucho más abiertos, agresivos y desvergonzados en su comportamiento. En términos mediáticos, las noticias falsas también han ayudado a exteriorizar un repudio generalizado hacia el engaño y el aprovechamiento.
La revelación de mentiras que vemos hoy en día es una señal de que el mundo está mudando de piel. Nos estamos desarrollando; y a través de una autoevaluación más fundamental y realista nos damos cuenta de que estamos bajo el control de nuestra naturaleza completamente egoísta. El ego nos estimula a involucrarnos en la búsqueda de autogratificación sin consideración por los demás. Por lo tanto el individuo que busca la verdad es aquel que toma conciencia de las mentiras que dirigen y orientan sus objetivos personales a costa de los demás.
Sin embargo, incluso después de descubrir que somos -por naturaleza- unos grandes mentirosos, ¿cómo esto puede ayudarme a formar nuevas y mejores relaciones? Nos ayuda al aclarar dónde debemos corregir la falla en nuestras relaciones actuales. Seremos capaces de aprender cómo reparar nuestras conexiones corruptas y restablecerlas de forma más sublime, en las que el apoyo, la consideración y la calidad estén en balance con las leyes integrales de la naturaleza.
M. Laitman
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